Me presta la buena comida, en mi casa se cocina estupendamente (algún día lograré aprender). Mi abuela utiliza potas y yo, como no soy buena pinche, seco con el rodillo. Hablando de cocinar, ¡yo siempre tengo fame! La verdad es que como como un gocha aunque hay veces que puede más el qüeyu que el botiellu. Seguramente mientras lees esto pienses que estoy como una teya y no te falta razón porque muchas veces digo babayaes una detrás de otra. Pero al platu vendrás arbeyu (si nun ye de xoven sedrá de vieyu).
Por cierto, ya que es el tema de la semana, fai un cutu que escarabaya el pelleyu, estos vientos siberianos cortan hasta el mexu. Pero espero que ayer disfrutarais del sábado y que no os hayan tenido que decir hoy eso de que al que va de romería, se arrepiente al otro día (o pésa-y al otru día).
¡Feliz semana!