Hay cosas que siempre me han gustado y a otras les he ido cogiendo el gustillo al cabo de los años. Últimamente he charlado mucho sobre este tema y sobre el paso del tiempo con una persona muy cercana y hemos llegado a una conclusión (bastante obvia): hemos cambiado más de lo que nos imaginamos.
Hemos pasado de recorrer discotecas y escuchar música estridente a preferir pasar las horas sentados en un bar arreglando y criticando (siempre crítica constructiva, por supuesto...) el mundo. Ahora quedarse la noche del 31 de diciembre en casa ya no es un problema, ¡quién nos lo iba a decir hace unos años! Pasamos del Malibú con piña de los diecisiete (más empalagoso imposible), a las cervezas de todos los tipos y colores de los veinte para colarnos ahora en el mundo del vino (según la teoría de algunos, una señal inequívoca de que nos hacemos mayores).
Los temas de conversación no son los mismos e incluso los gustos musicales han cambiado con los años: empezamos con The Hanson, Spice Girls y demás elementos y acabamos (por no mencionar alguna época un poco más oscura y melenuda) con Springsteen, Blondie y otras joyas de cuando nuestros padres eran jovencitos. Y de los gustos hacia el género masculino... ¡para qué decir nada!: ahora rubios, ahora morenos, ahora uno un poco cabroncete, ahora prefiero uno más serio, ahora este que no me hace caso, ahora aquel otro que... mejor no sigo por estos derroteros, otra vez será.
Los años del colegio y de la universidad forman parte del pasado, ya cruzamos la frontera. Hoy tocan las grandes decisiones (las de antes eran bastante más pequeñas) y los grandes saltos hacia nuestro futuro: estudiar un máster o no estudiarlo, presentarse a las oposiciones o no (seguir estudiando las oposiciones que suspendiste o no), liarse la manta a la cabeza y huir al extranjero o no... querer desaparecer durante un rato, darle a pausa y pararse a pensar seriamente. ¿Y si me equivoco? ¿Y si esto no es lo mío? ¡Cuántas veces han podido pasar estas preguntas por mi cabeza! pero al fin y al cabo, el tiempo acaba poniendo a cada uno en su lugar. Hay que ir pasito a pasito, aunque dé miedo y te sientas al borde de un acantilado. Si no aprovechamos ahora para alcanzar eso con lo que soñamos, ¿cuándo lo haremos?
Y lo más importante de todo: por fin nos hemos dado cuenta de lo que de verdad vale la pena y por lo que de verdad hay que preocuparse. Si nos hubiéramos enterado antes, habríamos ganado muchas horas perdidas.
31 may 2011
15 may 2011
¡Fuera de las instituciones!
Ayer tuve la suerte de poder asistir a la concentración convocada por Voces Contra el Terrorismo en la Plaza de la República Dominicana (Madrid) bajo el lema: "Ante la traición a España, ETA fuera de las instituciones".
Se me pusieron los pelos de punta al escuchar sus discursos, sobre todo los que dejaban ver la rabia contenida de Salvador Ulayar y de Ortega Lara. ¡Cuánta verdad! Los pitidos al Tribunal Constitucional, que permite a Bildu presentarse a las elecciones, se repitieron una y otra vez. Gracias a su decisión ahora seremos nosotros, incluidas las víctimas, los que financiemos sus actos. Ahora tendrán acceso a todos nuestros datos personales y el control de la policía local. Y ahora todo lo que conseguimos años atrás será tirado por la borda. Como dijo ayer Ortega Lara: "los terroristas de ETA [...] asesinaron a casi mil personas por ser españoles y por defender nuestro ordenamiento constitucional y ahora ustedes con esta resolución contribuyen de manera directa a matar también su memoria privándoles a la vez de la justicia que merecen".
El lugar era de lo más apropiado, ya que fue el escenario de uno de los peores atentados perpretados por esta banda de criminales: el 14 de julio de 1986 asesinaron a 12 guardias civiles e hirieron a 44 personas más con un coche bomba que explosionó al paso de su autobús. Por cierto, De Juana Chaos y Antonio Troitiño están vinculados a esta masacre. Nombres muy repetidos en los últimos tiempos en todos los telediarios y no precisamente por su arrepentimiento o porque se vayan a quedar de por vida entre rejas.
Allí, con las más de ochocientas personas asesinadas a manos de ETA en el pensamiento y frente al monumento que les recuerda, nos reunimos para expresar nuestro rechazo a la presencia de ETA, porque eso es lo que es Bildu, en las elecciones del próximo 22 de mayo. Pudimos escuchar las palabras de Salvador Ulayar cuyo padre fue asesinado por los terroristas; las de José Antonio Ortega Lara, secuestrado durante 532 días; también a Montse Canive, concejal de Amurrio; Nerea Alzola, concejal de Sondica; Regina Otaola, la valiente alcaldesa de Lizarza amenazada por ETA (al igual que las dos anteriores); y a Francisco José Alcaraz, presidente de la asociación.
Se me pusieron los pelos de punta al escuchar sus discursos, sobre todo los que dejaban ver la rabia contenida de Salvador Ulayar y de Ortega Lara. ¡Cuánta verdad! Los pitidos al Tribunal Constitucional, que permite a Bildu presentarse a las elecciones, se repitieron una y otra vez. Gracias a su decisión ahora seremos nosotros, incluidas las víctimas, los que financiemos sus actos. Ahora tendrán acceso a todos nuestros datos personales y el control de la policía local. Y ahora todo lo que conseguimos años atrás será tirado por la borda. Como dijo ayer Ortega Lara: "los terroristas de ETA [...] asesinaron a casi mil personas por ser españoles y por defender nuestro ordenamiento constitucional y ahora ustedes con esta resolución contribuyen de manera directa a matar también su memoria privándoles a la vez de la justicia que merecen".¿Por qué no se hizo caso a la Guardia Civil cuando aportó pruebas demostrando que Bildu es ETA? ¿Por qué el TC asume unas funciones que no le corresponden? ¿Por qué se olvidan así de las víctimas? ¿No se dan cuenta de que, como me dijo alguien recientemente, no se es demócrata con una pistola en el bolsillo?
A pesar de todo, a pesar de los obstáculos, no podemos dejar de luchar ni de manifestarnos como muestra de apoyo a todas esas personas a las que se les robó la vida por pensar diferente y por ir en busca de la libertad.
Discurso de José Antonio Ortega Lara
Discurso de Salvador Ulayar
13 may 2011
Quiero hacer contigo...
Hace unos años encontré esta pintada literaria en un muro de Salamanca y no pude resistirme a hacerle una foto. Estéticamente no es lo mejor pero su sutileza lo compensa. Se trata de el final del poema 14 incluido en Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda.
Creo que la imagen es bastante apropiada para estos tiempos primaverales. ¡Que cada uno la interprete como quiera!
Creo que la imagen es bastante apropiada para estos tiempos primaverales. ¡Que cada uno la interprete como quiera!


