14 jul 2011

Viajes : Londres

Ya está, se acabó. Tantos meses deseando venir y ya estoy casi con un pie en el avión de regreso a España. Mis quince días en Londres están llegando a su fin y, echando la vista atrás, no me arrepiento de haber venido.
Durante estas dos semanas he cruzado Chinatown, he bebido pintas en el Soho y he visitado los mercados de Camden, Brick Lane y Portobello.


Me he hecho la típica foto delante de los grandes paneles de neón de Piccadilly Circus y he comido a los pies de la estatua del ángel de la caridad cristiana que hay en el centro de la plaza (monumento que con los años se ha ido confundiendo con Eros, el dios del amor).


Por si la acumulación de gente que hay en Piccadilly me parecía poca cosa, me he paseado por la elegante Regent Street deteniéndome en cada escaparate y cuidándome mucho de no ser arrastrada por la marea humana. Desde ahí he podido seguir mis compras por Oxford Street, una auténtica locura en plenas rebajas, ¡qué cantidad de gente!


He visto espectáculos callejeros en Covent Garden y he cruzado Leicester Square. Por supuesto, no podían faltar Trafalgar Square, donde prácticamente cada día hay organizado algún evento, y su gran columna desde cuya cima el almirante Nelson divisa su flota. Este monumento fue levantado para conmemorar su victoria en Trafalgar, de ahí el nombre de la plaza.
En la National Gallery he podido pararme unos minutos delante de obras de Jan van Eyck, Velázquez, Rembrandt, Vermeer, Van Gogh, Turner, Gauguin, Monet, Manet, Degas y muchísimos más. Además, he visitado las salas de la Tate Modern y del British Museum.
En mi cámara también están las fotos de rigor del Buckingham Palace, de la torre de Londres (Tower Hill) y su puente, del London Eye, del Millennium Bridge... y como no, del Big Ben. ¡Y todo lo que no me ha dado tiempo a visitar!


Sin duda, algo que me ha encantado, y que me ha dado mucha envidia (sin ofender a nuestro querido Retiro), son los grandísimos y cuidados parques, desde Hyde Park hasta Green Park.


Eso sí, me he dado cuenta estos días de lo orgullosa que estoy del Metro de Madrid, ¡sin comparación! (por lo menos para mí).
En fin, recomiendo encarecidamente que os paséis por aquí alguna vez, merece muchísimo la pena.

1 comentario:

luci dijo...

Muy bien descrito María, de todas maneras a través de tus notas es como si hubiera estado contigo, y también me ha encantado, casi como si hubiera estado en persona, gracias.

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