No entiendo nada de arte, nada de nada. Pero sí disfruto mucho viendo los cuadros y esculturas y con los de este artista hiperrealista, más todavía. La exposición se dividía en varios capítulos: memoria, ámbitos, Madrid, Gran Vía, árbol, desnudo, personajes, interiores, alimentos y proyectos. La primera parte de la exposición se centraba en sus obras de las últimas décadas y la segunda era una retrospectiva que permitía ver su evolución. Algo que me llamó mucho la atención es que para captar la luz idónea pinta a una determinada hora, durante determinados días, lo que hace que tarde años en terminar sus obras y por eso, algunas de las expuestas estaban sin finalizar. Las vistas de la capital y los dibujos a lápiz de interiores son impresionantes, te introducen completamente en el cuadro. Me quedo con ellos, con todas las esculturas y, en especial, con un cuadro titulado María (y no solo porque compartamos nombre).
Sin duda es algo que hay que ver más que leer. Lo demuestra el que haya sido la exposición con más visitas en la historia del museo: 318.169. La pena es que el día 25 se puso fin a la exposición. Pero si no la pudiste ver, estas son algunas de las opciones que tienes:
- Verla en el Museo de Bellas Artes de Bilbao desde el 10 de octubre hasta el 22 de enero.
- Hacer una visita virtual desde la página del museo Thyssen. Muy recomendable.
- Ver algunos de sus cuadros desde esa misma página.
- Ver en la web de El Cultural las que esta revista considera sus diez mejores obras.
¡Que lo disfrutéis!
1 comentario:
Me encanta María, que pena no poder verla al natural, de momento mi visita va a ser virtual, gracias
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