4 dic 2011

Un año

Animada por algún blog amigo, hace un año me lancé y comencé la que sería mi tercera bitácora (las otras dos se quedaron en proyecto y no pasaron de la primera página). Cuando empecé no me daba a mí misma más de un mes, ¡y ya van doce!
Por distintos motivos, falta de conexión una veces y falta de imaginación otras muchas, no he escrito todo lo que me gustaría. Eso sí, creo que los temas han sido muy variados a pesar de que últimamente la tierra tira mucho y las entradas sobre Asturias empiezan a ser constantes. Qué le vamos a hacer, ¡no lo puedo evitar!
Así que muchas gracias a los que me habéis leído de vez en cuando, espero que sigáis por aquí algún tiempo más.

15 nov 2011

¿Quién dijo miedo?

Miedo. Hasta los más valientes tienen miedo. Miedo a fracasar, miedo al ridículo. Miedo a no alcanzar aquello que te propusiste con veinte años, miedo a no saber por dónde continuar. Miedo al futuro, al presente y al pasado. Si no sabemos escapar de él, nos persigue hasta el más extraño de los escondites. Otros tienen miedo a disfrutar. Los planes inundan sus cabezas y no se permiten vivir el día a día. "Carpe diem", les habrían dicho Horacio. No se puede planificar más allá de mañana, un segundo puede torcerlo todo. Miedo a sentir, en otras palabras, impedir al corazón que dé rienda suelta a su imaginación. Ya sea por miedo al dolor o miedo a la obligación y al compromiso (esa frase tan de moda). ¿Y si este es tu momento? Siente cada palabra, cada abrazo, cada beso, cada carcajada. Miedo a la soledad. No te preocupes, nunca estarás solo y siempre habrá alguien a tu lado, aunque los ojos no te permitan verlo. O el miedo a la muerte. El tiempo que pierdas pensando en ella no lo podrás recuperar. No le des ese gusto. Relájate y no te dejes. No dejes que ese gigante, esa mancha negra, te tape. ¿Quién se ha creído?

7 nov 2011

La hoguera (parte II)

En la entrada anterior expliqué lo que es la plantación de la hoguera. Una tradición que se celebra en los pueblos del oriente asturiano, pero que no es exclusiva de esta región.
El último día de abril o el primero de mayo, es frecuente que en muchos países se plante en las plazas de los pueblos el llamado mayo, un árbol más o menos decorado. Como ya dijimos, la labor de escoger el árbol y trasladarlo al lugar donde será plantado corresponde a los hombres del lugar. En algunos sitios incluso se unta en manteca para hacer más difícil la ascensión por él con el fin de alcanzar los premios que se esconden en lo más alto. Mientras tanto, las mujeres les animan cantando.
Sin ir muy lejos y sin salir de España, se pingan mayos en Salamanca, en Valladolid, en Segovia, en Burgos, en León o en Soria. Es aquí, concretamente en Vinuesa, donde encontramos dos mayos muy parecidos a nuestra hoguera. Se trata de un alto pino al que solamente dejan la copa. En ella atan la bandera de España y la de Castilla y León. Se pingan en dos lugares distintos y se tiran antes de que acabe agosto (se celebra a mediados de dicho mes. Puedes visitar su web). Como vemos, este mayo quedaría completamente fuera del ciclo de mayo.

Imagen tomada de la página de la Cofradía de la Virgen del Pino

En Tielmes (Madrid) y durante la Semana Santa, ocurre algo similar con la quema del Judas. Es el mismo concepto, se planta un árbol, pero está cristianizado. Se corta un álamo negro y se le quitan las ramas. Se tumba en la plaza y se atan a él unos palos que harán las veces de los brazos del Judas y se cubre con cuerdas y ramas. En otros puntos de nuestra geografía se utilizan muñecos.


Un poco más lejos, en el norte de Europa, el 30 de abril se celebra la Noche de Walpurgis o, lo que es lo mismo, la noche de brujas. En ella se queman hogueras para alejar a los malos espíritus y se celebra el fin del invierno. También hay árboles de mayo o maibaum que se plantan el día uno de ese mes o, en algunos casos, la tarde anterior. Aquí los árboles están más o menos decorados. Os dejo algunas muestras:


 


16 oct 2011

La hoguera (parte I)

Si tienes la suerte de pasear por los pueblos del Oriente de Asturias y prestas atención a todo lo que te encuentres, te darás cuenta de algo que se repite en todos ellos (sin contar el verde, las casonas y las sidrerías): un palo alto, sin corteza y coronado con las banderas de España y de Asturias. ¿Qué es? La hoguera.

Formo parte del bando de la fiesta de San Antolín en Naves (Llanes) y cada uno de septiembre plantamos orgullosos nuestra hoguera. Me resulta curioso, mientras tocamos la pandereta y entonamos los cánticos, ver a los turistas grabando, sin perder detalle, la plantación. ¿Qué pensarán? No tienen ni idea de qué demonios estamos haciendo ni el porqué. Pero es que la mayoría de nosotros tampoco, yo por lo menos. Para solucionarlo me he puesto a investigar un poco.

La plantación de la hoguera se lleva a cabo en la víspera de la fiesta del pueblo, pero es cortada unos días antes por los mozos del bando (en algunos lugares, como en Nueva, la cortan el mismo día). Se reúnen y van al monte a escoger el árbol apropiado. Hoy en día suelen ser eucaliptos, pero antiguamente eran alisos, olmos o chopos. Una vez seleccionado, es cortado y llevado, con la ayuda de un tractor, al pueblo. Allí se le quitarán la corteza y los nudos y se dejará solamente la copa, en la que se pondrán las banderas justo antes de plantarlo. Esta corta, en muchos pueblos indica el inicio de la fiesta y tiene tanta importancia como la plantación en sí.


Pero para subir la hoguera hay que deshacerse de la vieja, ya que las hogueras permanecen un año entero plantadas. Así que ésta se tira y se prepara el terreno para la nueva.


La plantación es por la tarde y comienza cuando los hombres, reunidos en un punto en el que se ha depositado el árbol, cargan sobre sus hombros el gran tronco para trasladarlo al lugar donde será plantado, normalmente en la plaza (o bolera) del pueblo o en un lugar significativo para el bando. Las mozas irán detrás de ellos ataviadas con el traje regional y entonando cánticos acompañados de panderetas con los que intentarán animar a los hombres en su tarea.


Una vez llegados al lugar, se atan unas cuerdas hacia la mitad del tronco y se disponen unos clavos a la misma altura, que servirán para, al final, desatar esas cuerdas. Los mozos tirarán de ellas, ya colocado el extremo de la hoguera dentro del agujero, y se ayudarán de unas horquillas (o jorcaos) para poder elevar el pesado árbol.


Mientras tanto, las jóvenes seguirán cantando. Hace años, muchos, estas chicas eran solteras en busca de marido pero hoy se incluyen casadas y niñas.


Cuando por fin se ha conseguido plantar la hoguera y dejarla bien recta, se fija con piedras y tierra. Para dar por finalizado el ritual ya solamente queda desatar las cuerdas, deber que le corresponde al valiente que se atreva a subir por el tronco y sea capaz de alcanzarlas, entonces se apoyará en los clavos y deshará los nudos. En cuanto empiecen a estallar los voladores en el aire, se puede dar por concluido el proceso y es hora de dar paso a la verbena.


Esto no siempre ha sido así. En el siglo XVIII se le conocía como ramo de San Juan, porque se plantaba en la víspera de ese día. También se le llamó mayo, como señala el DRAE es el "árbol o palo alto, adornado de cintas, frutas y otras cosas, que se ponía en los pueblos en un lugar público, adonde durante el mes de mayo concurrían los mozos y mozas a divertirse con bailes y otros festejos". Como bien indica la Real Academia, hace años se le ponían en la copa algunos premios y se competía por llegar a ellos. Hace tiempo que no tengo la oportunidad de ir y no sé si seguirán haciéndolo, me imagino que sí, pero en la hoguera de La Blanca (Nueva de Llanes) colocan una bolsita con caramelos en la copa del eucalipto y enganchan en ella una traca que se enciende una vez plantada la hoguera y que hace que la bolsa explote y salgan los caramelos volando. De cierta forma, esa tradición no se ha perdido del todo.
¿De dónde recibe entonces el nombre? La hoguera realmente era la víspera de la fiesta, que es cuando se planta el árbol, y puede que tomara esta denominación de las fogatas que tenían que encender para poder tener luz. Otra posibilidad es que en sus orígenes sí se quemara.
Ya no se celebra en mayo ni tampoco con motivo de la fiesta de San Juan, por lo que no está ligada a la protección de las cosechas ni tiene nada que ver con la fertilidad humana. Ahora está ligada a las fiestas patronales y es motivo de unión y diversión. Como señala Yolanda Cerra Bada, crea "conciencia de identidad local" y sirve para representar al bando y distinguirlo de los demás.

En otros lugares del mundo podemos encontrar variantes de esta tradición, pero las dejamos para la próxima entrada.
Si queréis más información podéis consultar estas obras, en algunas de ellas incluso se recuperan algunas de las canciones con las que antiguamente se acompañaba esta plantación:

- CANELLA SECADES, Fermín. Historia de Llanes y su concejo. Gijón. Mases ediciones. 1984.
- CARRERA DÍAZ, Fernando. Reseña histórica de Llanes y su concejo. Llanes. Editorial El Oriente de Asturias. 1965.
- Bedoniana. Anuario de San Antolín y Naves. Oviedo. Alvízoras Llibros. 2002.
- Web: Apuntes históricos, genealógicos y biográficos de Llanes y sus hombres.