A principios de 1924 se fundó en Oviedo el Bar Restaurante Modesta, más conocido como Casa Modesta. El nombre lo recibió de doña Modesta, su fundadora y mi tatarabuela. Una mujer trabajadora y una gran luchadora que se casó con 16 años y se quedó viuda con 24, tuvo ocho embarazos pero sólo sobrevivieron cuatro de sus hijos. Yo no llegué a conocer su restaurante porque cerró el 31 de julio de 1974 y el edificio fue derribado dos años más tarde, mucho antes de que yo naciera, pero mi madre, mis tíos y, por supuesto, mi abuela sí lo hicieron.
Casa Modesta estaba situada en la calle Jovellanos, cerca de la Catedral de San Salvador. El edificio, antes que restaurante, fue una antigua panadería y fábrica de chocolate, de ahí la gran chimenea que tenía y que se podía ver desde varios metros a la redonda.
Era conocido por su fabada, como no podía ser menos. Mi tatarabuela tenía fama como cocinera desde antes de fundar el restaurante ya que tuvo a su cargo el del Centro Mercantil y el del Casino de Oviedo. Hasta que le tocó el Gordo de la Lotería y abrió el suyo propio, entonces dejó de cocinar y pasó a dirigir. Casa Modesta estaba formada por un reservado con unas diez mesas, el comedor con otras quince y el bar en el que también se podía comer y que, además, era el lugar en el que hacían tertulia los ovetenses y donde se reunían para jugar al dominó. Allí eran atendidos por camareras uniformadas de negro, con delantal y cofia.
Pero no solo es recordado por su fabada, también la merluza tenía un gran éxito. Ésta tenía que ser de cuarto de kilo, si pesaba menos no valía y mi tatarabuela ordenaba que no la sirvieran.
Hay que decir que fue el único restaurante que permaneció abierto durante la Guerra Civil y en cuanto a precios, en un principio no se cobraba ni el pan (que al parecer era buenísimo) ni la sopa y una ración del plato estrella costaba, en 1930, una peseta y cincuenta céntimos.
Sus platos fueron saboreados por personas de renombre: José Antonio Primo de Rivera, varios ministros de la época, Gil Robles, el general Aranda, el tenor italiano Gianni Raimondi (se dice que quedó tan entusiasmado que acabó cantando para los presentes), el historiador José Fuentes Mares y el escritor José Pla. También pasaron por allí varios toreros: el Viti, Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordóñez, Jaime Ostos, los hermanos Girón, Diego Puerta o Fermín Murillo, por citar unos pocos. Incluso se llegaron a servir platos de su fabada en otros puntos de España, desde Madrid a Barcelona pasando por Salamanca, Santander, Granada o Palma de Mallorca.
Además, me cuenta mi abuela que cuando cerraban en Nochebuena ponían una mesa larga en el bar para que los clientes habituales que ese día iban a estar solos, e incluso los empleados que no se iban con los suyos, cenaran acompañados y gratis esa noche. Mi familia, como es de suponer, también era asidua del lugar, algunos incluso comían allí todos los días. Como nota curiosa, y para demostrar las vueltas que da la vida, cuando mi abuelo materno aprobó la reválida obtuvo como premio ir a Casa Modesta, en ese momento no sabía que años más tarde acabaría casado con la nieta de la dueña.
Navegando por internet he encontrado varios artículos en los que se hace referencia al restaurante, aquí os dejo algunos de ellos:
- Ignacio Suárez fue quien derribó el edificio: "Casa Modesta, con aquella chimenea, junto al Molinón, la derribamos en 1976. Encontramos una trampilla, entramos y había dos túneles, con ladrillo romano, uno iba hacia las Pelayas y otro a la Catedral". (Entrevista completa)
- "La merluza a la romana de Casa Modesta, la tortilla de merluza de Casa Bango y la merluza a la sidra del bar Nalón. Tres preparaciones excelsas de la época en que la cocina era todavía cocina y la merluza, merluza. [...] El historiador mexicano José Fuentes Mares elogió la fabada de Casa Modesta, en la que, como ya se ha dicho, la merluza a la romana era excelente". (Artículo completo)
- "Casa Modesta [...] era una de las catedrales del buen comer ovetense, y su fabada una de las canónicas de Asturias". (Artículo completo)
- También José Ignacio Gracia Noriega está convencido de que "la mejor fabada era la de Casa Modesta". (Artículo completo)
- "Don Manuel Cortizo estudió Derecho en Oviedo y guarda recuerdo inolvidable de [...] los grandes restaurantes de la ciudad: en sus tiempos de estudiante Casa Modesta, y en la actualidad Casa Conrado". (Artículo completo)
Seguramente esta no será la última vez que Modesta se pase por Retazos.
Tati, mil gracias.
Y a Luis Arriones por su Hostelería del viejo Oviedo.